Cunha derriba a Haití y empuja a Brasil hacia octavos
En el Lincoln Financial Field de Philadelphia, Brasil resolvió con autoridad su segundo compromiso del Grupo C al imponerse 3-0 a una Haití combativa pero superada en los duelos decisivos. El arranque ya dejó un aviso: a los cuatro minutos, C. Arcus veía la amarilla, síntoma de una zaga caribeña obligada a frenar con dureza el torrente ofensivo verdeamarelo. La canarinha, con un dominio razonable del balón (57% de posesión y un 88% de acierto en el pase), tomó pronto las riendas del encuentro.
El protagonista absoluto fue M. Cunha. En el minuto 23 abrió la lata con su primer tanto y, en el 36, firmó el doblete tras una asistencia de Vinicius Junior, sociedad que se convirtió en la columna vertebral del ataque. Justo antes del descanso, en el 45', llegó la sentencia parcial: Vinicius Junior culminó una jugada habilitado por Lucas Paqueta para poner el 3-0 que ya encarrilaba el duelo. En ese mismo tramo, F. Pierrot también era amonestado, reflejo de la creciente frustración haitiana.
Los números explican el desenlace: el xG de 1.50 para Brasil frente al 0.25 de Haití retrata la diferencia de peligro real, pese a un reparto idéntico de tiros totales (8-8) y de córners (4-4). La efectividad y la mayor calidad en los metros finales marcaron el abismo. Haití no se rindió y dispuso de tres tiros a puerta, pero chocó siempre con un Brasil ordenado.
En la segunda mitad ambos técnicos movieron el banquillo y el ritmo bajó, con Haití acumulando tarjetas (D. Jean Jacques en el 72') y Brasil administrando la renta. El resultado deja a la canarinha con cuatro puntos y vivos en el grupo, mientras Haití, sin sumar, afronta ya una situación límite. Una victoria de oficio y pegada.
Crónica generada automáticamente con IA a partir de los datos oficiales del partido.

