Ghana resiste el asedio inglés y firma un empate de oro en Boston
No hubo goles en el Gillette Stadium, pero sí un duelo de contrastes que retrató a la perfección dos maneras de entender el fútbol. Inglaterra 0-0 Ghana en la segunda jornada del Grupo L, un reparto que deja a ambas selecciones con cuatro puntos y la clasificación en sus manos. El cuadro inglés monopolizó el balón con un abrumador 79% de posesión, mientras Ghana se replegaba con disciplina y paciencia, dispuesta a vender cara cada metro de césped.
El relato del encuentro fue casi monotemático: Inglaterra empujando, Ghana defendiendo. Los ingleses dispararon 19 veces por apenas dos de su rival, y colgaron nueve córners frente a los dos africanos. Sin embargo, esa superioridad chocó con un muro: solo tres de esos disparos encontraron portería. La amarilla a Declan Rice en el 41' evidenció la frustración británica ante un rival que ganaba los duelos y cometía faltas con criterio para frenar el ritmo, hasta sumar 24 infracciones.
Tras el descanso, Ghana dio un paso adelante con la amonestación a Iñaki Williams en el 60' como síntoma de mayor intensidad. El banquillo inglés respondió con un aluvión de cambios: Gordon, Spence, Bellingham, Anderson, Madueke... un desfile de talento buscando la grieta. Pero el portero ghanés se vistió de héroe con tres paradas decisivas, y los relevos de Williams, Jordan Ayew y compañía oxigenaron las piernas africanas en el tramo final.
El crono se agotó sin que el dominio territorial inglés se tradujera en premio. Ghana firmó un empate de enorme valor, sacando rédito de cada acción defensiva y de un planteamiento valiente en su renuncia al balón. Con todo igualado en lo alto del grupo, la última jornada promete emociones: ambos conjuntos dependen de sí mismos para sellar el billete.
Crónica generada automáticamente con IA a partir de los datos oficiales del partido.