Egipto e Irán firman tablas en un trepidante arranque en Seattle
Hubo electricidad en el Lumen Field de Seattle desde el primer suspiro. En apenas catorce minutos, este Egipto-Irán del Grupo G ya había desplegado todo su catálogo de emociones: un gol madrugador, un penalti errado y la réplica iraní. El choque arrancó con el zarpazo de M. Saber, que en el minuto 5 adelantó a los faraones aprovechando un inicio eléctrico. Egipto mandaba en el cuero, pero pronto descubriría que la ventaja sería tan fugaz como engañosa.
El giro llegó en el minuto 11, cuando M. Taremi tuvo en sus botas la igualada desde los once metros y la desperdició. Lejos de hundirse, Irán respondió con orgullo: solo tres minutos después, en el 14, R. Rezaeian firmó el 1-1 que reparaba el penalti fallado. Ese mismo minuto obligó a Egipto a mover el banquillo con la entrada de M. Abdelmonem. A partir de ahí, el partido se volvió áspero, con tarjetas a Kanaani, Saber, Ibrahim y Nemati antes del descanso.
La segunda mitad fue un pulso de dominio y resistencia. Egipto monopolizó el balón con un 62% de posesión y un sobresaliente 88% de acierto en el pase, además de firmar ocho córners. Sin embargo, los números engañan: Irán fue más punzante en el área, con 4 tiros a puerta por 3 de su rival y un xG de 1.76 frente al 0.81 egipcio. La entrada de M. Salah en el 57 buscó desnivelar, sin fortuna.
El tramo final, ya en el añadido, tuvo su última sacudida: Khalilzadeh celebró un gol invalidado por fuera de juego en el 90, antes de ver amarilla. El reparto deja a Egipto líder con 4 puntos e Irán segundo con dos, en un grupo apretadísimo.
Crónica generada automáticamente con IA a partir de los datos oficiales del partido.

