Croacia sufre ante Ghana pero sella su billete a octavos
El Lincoln Financial Field de Philadelphia fue testigo de una noche de máxima tensión en el cierre del Grupo L. Croacia se impuso por 2-1 a Ghana en un duelo que se complicó más de lo que el marcador parcial llegó a sugerir, y que mantuvo el suspense hasta el pitido final. Los croatas, fieles a su estilo de toque y dominio del balón, sostuvieron una posesión del 53% y un asombroso 91% de acierto en el pase, marca de una selección que sabe gobernar los tiempos del partido.
El primer aviso serio cristalizó en el minuto 31, cuando Petar Sucic culminó una jugada bien trenzada para adelantar a los suyos, con asistencia de Mateo Kovacic, dueño del centro del campo. La pareja del medio dibujó las líneas maestras de un primer tiempo en el que Croacia mereció el premio, sostenida por una circulación paciente que ahogaba las salidas africanas.
Ghana reaccionó con dos cambios al descanso, dando entrada a Adjetey y Owusu, en una clara apuesta por inyectar pólvora. El plan dio fruto en el minuto 73: Derrick Luckassen, asistido por un activo Nuamah, firmó el empate y devolvió la esperanza a los suyos. El xG de 0,73 frente al 0,46 croata refleja que las ocasiones ghanesas tuvieron peligro, aunque la falta de puntería —solo un tiro a puerta— les penalizó.
Croacia, sin embargo, supo gestionar el envite y acabó llevándose los tres puntos que le otorgan 6 puntos y el segundo puesto del grupo, por detrás de Inglaterra. Ghana, con 4 puntos y diferencia de goles neutra, se queda con la sensación amarga de haber competido sin recompensa. La amarilla a Perisic en el 68' fue el único sobresalto disciplinario de los balcánicos, que avanzan a octavos con autoridad pero con deberes pendientes en la definición.
Crónica generada automáticamente con IA a partir de los datos oficiales del partido.


