Maeda y Elanga firman un empate de alto voltaje en Dallas
El AT&T Stadium de Dallas fue testigo de un duelo intenso y equilibrado que terminó con un 1-1 entre Japón y Suecia en la tercera jornada del Grupo F. Un punto que mantuvo el pulso de un grupo apretadísimo y dejó a ambas selecciones con la sensación de que pudieron llevarse más, aunque también con menos.
El primer tiempo fue de tanteo, marcado por la dureza —Japón cometió hasta veinte faltas en todo el encuentro— y por un susto temprano para Suecia: la amarilla a Isak Hien en el minuto 32 obligó al banquillo nórdico a retirarlo en el 37 antes de que la situación se complicara. Japón, ligeramente superior en posesión con un 52%, también movió ficha pronto al dar entrada a Ko Itakura en el 39. El marcador, sin embargo, no se movió hasta la reanudación.
La pólvora estalló en la segunda mitad. En el minuto 56, Daizen Maeda adelantó a Japón tras una asistencia de Ritsu Doan, premiando la insistencia asiática. Pero la alegría duró apenas seis minutos: en el 62, Anthony Elanga equilibró la contienda culminando una jugada habilitada por Viktor Gyökeres. La réplica sueca reflejó su mayor mordiente ofensiva, con diez disparos y cinco a puerta frente a los tres de Japón, además de un claro dominio en el juego de estrategia: ocho córners por solo dos.
El tramo final fue un carrusel de cambios y tensión, con las amarillas a Taniguchi (77') y Gyökeres (85') como síntoma del nerviosismo. El reparto de puntos dejó a Japón segundo con 4 puntos, igualado con Países Bajos, mientras Suecia sumó un valioso punto para seguir con vida. Un empate justo para un partido que nunca bajó la guardia.
Crónica generada automáticamente con IA a partir de los datos oficiales del partido.

